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La mujer que rescató el lince ibérico quiere salvar ahora las mariposas

Tras su papel clave en la recuperación de tres de las especies más amenazadas del planeta: el lince ibérico en España, el turón de patas negras en Norteamérica y el sifaka (una especie de lémur) de corona dorada en Madagascar, la bióloga Astrid Vargas se ha enfocado ahora en la regeneración del altiplano estepario del Sur de España (un inmenso territorio de más de un millón de hectáreas que se extiende por Granada, Almería y Murcia) y de los insectos polinizadores, con especial atención a las mariposas. En ese punto nos posamos a través del originalísimo libro que acaba de publicar: ‘La magia de la transformación. Memorias de una mariposa no voladora’.

Admiro desde hace tiempo la capacidad de trabajo meticuloso y, al mismo tiempo, entusiasmo contagioso de Astrid Vargas; desde que la entrevisté hace 15 años para una serie de reportajes sobre la angustiosa situación del lince ibérico para El País Semanal. Entonces quedaban poco más de un centenar de ejemplares de esta joya de la fauna ibérica; hoy ya son más de 1.300. En el punto de inflexión, esta mujer, a la que convocaron in extremis para poner en marcha el programa de cría en cautividad en Doñana.

Después, Astrid ha vivido en Ámsterdam y ahora en las afueras de Londres, en una hermosa zona de campo, aunque no ha perdido en absoluto el contacto con España, pues en la última década ha estado coordinando un proyecto de regeneración paisajístico y rural de una enorme región, conocida como altiplano estepario del sur de España, enormemente amenazada por la desertificación en todos los niveles (de suelo y de población), a través de su iniciativa Inspiration 4 Action.


Pero de ese proyecto hablaremos en otro momento. Hoy quiero contar el motivo de nuestro reencuentro tantos años después: el libro La magia de la transformación. Memorias de una mariposa voladora, un concienzudo trabajo –ella lo ha escrito e ilustrado a partir de numerosos collages realizados con fotos de mariposas–, que acaba de publicar, primero en inglés, y en este arranque del año en castellano.En este libro, Astrid Vargas mezcla la magia del relato de una mariposa que ha perdido un ala (la Reme, de la especie Damas Pintadas, Vanessa Cardui, mariposa de los cardos), el homenaje a su madre recientemente fallecida, con 92 años –una mujer que le transmitió la energía para no darse nunca por vencida, a pesar de las numerosas dificultades en la vida, un ímpetu que también se ve reflejado en esa mariposa con discapacidad–, y la divulgación científica –tan rigurosa como clara de entender– en torno al inmenso valor de los insectos polinizadores y el abismo al que se enfrenta la Humanidad por el deterioro de sus poblaciones. Centrándose en las mariposas, y tal como lo cuenta La Reme en las últimas páginas del libro y en los últimos minutos de su corta existencia (algo más de cinco semanas contando todas las fases de su transformación): “Mi última noche fue tranquila, aunque me sentía muy cansada. Pero tenía un mensaje más que quería transmitir a mi amiga humana. Le dije que las mariposas y los humanos debían colaborar ahora más que nunca. Las mariposas están disminuyendo a un ritmo alarmante. Casi el 70% de las poblaciones mundiales han desaparecido en los últimos 50 años. Los humanos también os estáis enfrentando a un futuro desafiante que necesita atención aquí y ahora. Las mariposas y otros muchos polinizadores estamos siendo envenenados por la agricultura industrial y perdiendo hábitat debido a la superpoblación humana y al consumo excesivo. Pero los seres humanos no parecen darse cuenta de que sin polinizadores silvestres, como nosotras, vuestra producción de alimentos se verá seriamente afectada. De hecho, dicen que si desaparecieran los polinizadores, el mundo tal y como lo conocemos colapsaría en poco tiempo. Dependemos los unos de los otros en nuestra interconectada red de la vida y tenemos que hacer algo para cambiar la realidad a la que nos enfrentamos. Además de polinizar vuestros cultivos, las mariposas os ayudamos a determinar si vuestro entorno es saludable o no. Como decís los humanos, somos una especie indicadora, ya que nuestra presencia indica que vuestro entorno es lo suficientemente sano como para albergar mariposas. Somos muy sensibles a los venenos que utilizáis, así que si apenas ves mariposas a tu alrededor, eso indica que tu entorno no es lo suficientemente saludable como para albergar vida sana”.

Las Damas Pintadas son famosas, como las Mariposas Monarca, por su increíble capacidad migratoria. Unos datos en palabras de La Reme: “Las Damas Pintadas podemos parecer frágiles, pero lo cierto es que somos muy fuertes y adaptables. Se nos ha visto volar en grupos de cientos de miles, a altitudes de hasta 1.500 metros sobre el nivel del mar y a velocidades de 50 kms/h bajo vientos favorables. De hecho, podemos recorrer hasta 4.000 kms de distancia sin parar a descansar (…) En total, recorremos unos 12.000-14.000 kms durante nuestro ciclo migratorio anual (que a veces es un proceso intergeneracional) entre el norte de Europa y el África subtropical, unos 6.000-7.000 kms en cada sentido”.El relato de La magia de la transformación no sólo es un cuento que puede conectarnos con la infancia que toda persona lleva dentro y un agradable trabajo de divulgación sobre las mariposas, sino también un manual de concienciación y acción, pues incluye numerosas pistas, a través de QR, para contribuir a la conservación de estos insectos. Desde apps para el seguimiento de mariposas, como Butterfly Count Europe, a organizaciones para la conservación de Mariposas, como la Asociación Zerynthia España y European Butterflies Group.

Pero es que el libro va aún más allá. Ya que es un homenaje a su madre, Amatxi (la bióloga crió decenas de mariposas en su terraza de Ámsterdam para llevarlas a Málaga, donde vivía su madre, y celebrar todas juntas, con las mariposas saliendo de las crisálidas, un ritual de vida y transformación en los últimos momentos de la matriarca con su familia). En él, Astrid Vargas subraya –al igual que este ser muda de huevo y oruga hasta convertirse en crisálida y finalmente en una bella mariposa– la importancia de que los seres humanos seamos plenamente conscientes de quiénes somos y dónde estamos. Que somos parte de un Todo (lo que tantas veces digo: en vez de cuidado del medioambiente, que es algo como añadido, un entorno, un atrezzo, un decorado, deberíamos empezar a decir el cuidado del todo), en conexión con la naturaleza, el ciclo de la Vida, el Universo. Así hemos de entender las últimas páginas del libro, que recogen reflexiones como esta: “Tanto si eres una mariposa como un ser humano, estás hecho de polvo de estrellas que ha estado circulando por el cosmos durante miles de millones de años. Parte de estas partículas están actualmente reorganizadas en una forma única que está viva aquí y ahora. Esa brillante composición que está leyendo estas líneas en este momento y que conocemos como TÚ. Sé consciente de tu privilegio de formar parte de la maravillosa red de la vida, sé respetuoso con los demás seres vivos y disfruta de tu propia aventura a lo largo de tu ciclo vital”.

El libro ‘La magia de la transformación’ puede adquirirse a través de su web. Los beneficios del libro se invierten en programas de educación regenerativa y en la plantación de flora silvestre para la recuperación de mariposas y otros polinizadores a través de la Alianza para una Educación Regenerativa (aquí la conexión con el trabajo de Astrid Varas en el Altiplano estepario del Sur de España).

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